Orus Villacorta: «El presidente de El Salvador responde con burlas a nuestras preguntas»


Clara Zid, noviembre 2020

Orus Villacorta Aguilar, codirector de Factum. Foto FACTUM/ Salvador Meléndez

Si buscan la palabra «corrupción» en la web de la Revista Factum aparecerán más de 500 resultados, lo que demuestra el compromiso de estos periodistas salvadoreños con la responsabilidad y la ética. A cambio, reciben acoso policial, amenazas de atentados a sus oficinas, ciberataques, espionaje de sus comunicaciones, inspecciones de Hacienda, vetos y desprestigio desde el gobierno. Orus Villacorta Aguilar, codirector de Factum, afirma: «Todo esto no nos desanima».

Revista Factum nació el 28 de octubre de 2014 de la mano de tres amigos periodistas: Orus Villacorta, Héctor Silva y César Castro. Actualmente Silva está apartado y el equipo de la revista ha subido a once personas. Su declaración inicial de intenciones sigue hoy plenamente vigente: «No se trata solo de hablar de lo que no funciona, pero sí de hacer de eso un tema permanente de conversación».

Este periodismo es vital para una sociedad necesitada de voces diversas que la ayuden a informarse, en un país donde «las prácticas antidemocráticas atentan rutinariamente contra el Estado de Derecho y han encontrado raíz la corrupción, la violencia social, la pobreza extrema, la delincuencia organizada, la desigualdad y la falta de transparencia de parte de funcionarios que controlan los tres poderes del Estado», explica Villacorta.

Investigando los escándalos presidenciales

Según el Barómetro de corrupción global, el 93% de la población de El Salvador considera que la corrupción en el gobierno es un problema grave. «Basta revisar los escándalos de corrupción y las vinculaciones delictivas asociadas a los últimos siete presidentes de la república», explica Villacorta. Escándalos que han sido ámpliamente reportados por la Revista Factum.

Facebook Live de Revista Factum: César Castro Fagoaga (izquierda), jefe de redacción de Revista Factum conduce el programa

Entre ellos destaca uno de los mayores desfalcos de la historia reciente salvadoreña protagonizado por Elías Antonio Saca, presidente entre 2004 y 2009, quien desvió 300 millones de dólares del erario público. O Mauricio Funes Cartagena, presidente entre 2009 y 2014, acusado de malversación de 351 millones de dólares. Revista Factum publicó en 2018 una serie de audios que demuestran que estos dos expresidentes conspiraron para atacar a adversarios políticos, manipular a la Fiscalía y comprar voluntades.

Factum también tiene información sobre el actual presidente, Nayib Bukele Ortez: en septiembre de 2019 publicó cómo una empresa investigada por presunto lavado de dinero entregó casi dos millones de dólares a Bukele cuando era alcalde de San Salvador.

Las consecuencias de informar

La hostilidad del gobierno de Bukele contra Factum es manifiesta y se materializa en campañas de acoso en redes sociales: «A través de intensas campañas de propaganda, Bukele sostiene altos índices de popularidad en el país y desde la confianza que le da ese apoyo ha ocupado su altavoz para deslegitimar de forma estigmatizante la voz de periodistas y medios de comunicación que le cuestionan; entre ellos, al nuestro», explica Villacorta.

«El acoso a los periodistas de Factum escaló a niveles alarmantes a partir de 2019, con la llegada de Nayib Bukele a la presidencia»

Este acoso se realiza desde cuentas anónimas en las redes sociales que publican contenido falso para ensuciar el prestigio de la revista. También participa en estas campañas una red de medios de comunicación afines o directamente bajo el control del gobierno. «El acoso a los periodistas de Factum escaló a niveles alarmantes a partir de 2019, con la llegada de Nayib Bukele a la presidencia de la república», afirma Villacorta.

La animadversión llega al punto de que nadie en el gobierno atiende las peticiones de información o de entrevistas de Factum e incluso se prohibió a la revista el acceso a las ruedas de prensa presidenciales. Finalmente, la repercusión internacional hizo que se les permitiese volver a las ruedas de prensa pero, dice Villacorta, «en las pocas ocasiones en que logramos preguntar el presidente responde con burlas y acusaciones falsas a nuestro medio».

Salvador Meléndez, fotógrafo de la Revista Factum, en una entrevista con el jefe de la Policía Nacional Civil

Las investigaciones de Factum no acaban en las actividades delictivas de los jefes de gobierno: también se han fijado en la red de corrupción instalada en la Fiscalía General, el enriquecimiento ilícito de candidatos a diputados de la Asamblea Legislativa o cómo instituciones del Estado han sido infiltradas por los corruptos.

«La revista empezó a recibir amenazas de muerte de gente anónima»

Otro frente se halla en la violencia institucional, explica el codirector de Factum: «En agosto de 2017 publicamos cómo un grupo de élite de la policía salvadoreña, la Policía Nacional Civil (PNC), estuvo involucrado en homicidios, agresiones sexuales contra menores y extorsión. Durante tres meses monitoreamos a dos grupos de chat en Whatsapp integrados por más de 40 policías que revelaron comunicaciones internas y crímenes de grupo de exterminio en la policía». Estos grupos son miembros de las Fuerzas Armadas y la PNC que se organizan de forma clandestina para exterminar a miembros de las «pandillas» que controlan buena parte del crimen organizado del país.

La investigación de Factum llevó a la detención de los agentes involucrados, pero no hubo condenas. Lo que sí hubo fueron represalias, explica el periodista: «La revista comenzó a recibir amenazas, algunas de muerte, que procedían de gente anónima«. La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos ordenó medidas de protección para los periodistas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) resolvió una medida cautelar a favor de la Revista Factum.

A estos ataques se unieron, en octubre de 2019, bombardeos de Denegación de Servicio (DDoS) contra la web de Factum. Gracias a aliados comunes la revista contactó con Qurium, quien rápidamente migró el sitio a Virtualroad.org y mitigó el ataque DDoS. En 2020, Qurium y Revista Factum publicaron una investigación conjunta que situaba el origen de los ataques en un ingeniero de sistemas que trabajaba en la Universidad de Oriente, Raúl Antonio Torres. Torres fue suspendido mientras la universidad realizaba una investigación interna y más tarde fue forzado a abandonar la universidad.

Presión y apoyo internacionales

«Tener la oportunidad de sentir segura nuestra página web es algo que nos da una tranquilidad que necesitamos para poder afrontar el resto de obstáculos», dice Villacorta. «La experiencia que hemos vivido en un año de recibir el servicio de Qurium es muy gratificante. Recibimos, además del Alojamiento Seguro, una capacitación técnica en temas de seguridad digital. Y cada vez que hemos necesitado de soporte técnico, hemos sido atendidos de la mejor manera posible y sin demora», añade.

«Vamos a seguir haciendo el periodismo en el que creemos, a pesar de todos los obstáculos»

A pesar de años de amenazas y ataques, ven luces al final del túnel: en octubre de 2020 se instauró una comisión en la Asamblea Legislativa para investigar las denuncias de los medios independientes, como Revista Factum, El Faro o Gato Encerrado. Tres periodistas de Factum fueron citados para explicar por lo que estaban pasando. La comisión acabó recomendando al presidente y a sus funcionarios que cesasen los ataques.

Paralelamente, más de 500 periodistas de distintas partes del mundo enviaron una carta al Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH para comunicar su rechazo a los ataques del presidente de El Salvador contra estos medios. El codirector de Factum lo tiene claro: «Vamos a seguir haciendo el periodismo en el que creemos, a pesar de todos los obstáculos».

Para ello toman diversas precauciones de seguridad, destacando el cuidado de sus comunicaciones internas. Asimismo, explica Villacorta, «seguimos procesos y protocolos que sirven para informar al instante si alguno de nuestros periodistas se encuentra en riesgo». Sobre la Policía, dice, «no goza de nuestra confianza, hemos evidenciado casos que la desacreditan con suma gravedad a la hora de protegernos», esto les obliga, dice, a buscar «apoyo de organismos internacionales que velan por el respeto de los derechos humanos, creemos que es a través de esa presión internacional que se logra incidir en que los abusos al oficio periodístico bajen de intensidad».


Revista Factum está alojada en Virtualroad.org desde 2019 y participa del programa Igloo 2019-2020.